
30-12-2011
Un estudio en el que han participado los investigadores CIBERESP Miquel Porta, José A. Pumarega y Tomàs López, dirigido por Nuria Malats, del CNIO, muestra que las altas concentraciones de cadmio, arsenio y plomo en sangre aumentan el riesgo de padecer cáncer de pácreas, mientras que los niveles altos de selenio y níquel se asocian con un menor riesgo de desarrollarlo. El trabajo se publicó online el 19 de diciembre en la revista GUT.
Las asociaciones entre los niveles de plomo, níquel y selenio y el riesgo de cáncer de páncreas son nuevas. El estudio, además, ha confirmado las asociaciones previas de del cadmio y el arsénico. Estas nuevas relaciones ahora descubiertas, si se confirman en estudios posteriores, pueden conducir al establecimiento de un importante papel de los oligoelementos en el desarrollo del cáncer de páncreas.
El estudio ha incluído 118 casos de cáncer de páncreas y 388 controles de hospitales españoles de la costa mediterránea. Se determinaron los niveles de 12 oligoelementos a partir de muestras de uñas de los pies de los pacientes por espectrometría de masas inductiva de plasma. Se calcularon la disparidad (OR) y el intervalo de confianza (CI) del 95%, ajustados por las potenciales variables confusoras, utilizando modelos de regresión. Los resultados mostraron un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de páncreas en aquellos sujetos con concentraciones en el cuartil superior de cadmio (OR 3.58, 95% CI 1.86 a 6.88; ptrend=5×10−6), arsénico (OR 2.02, 95% CI 1.08 a 3.78; ptrend=0.009) y plomo (OR 6.26, 95% CI 2.71 a 14.47; ptrend=3×10−5). Las altas concetracions de selenio (OR 0.05, 95% CI 0.02 a 0.15; ptrend=8×10−11) y níquel (OR 0.27, 95% CI 0.12 a 0.59; ptrend=2×10−4) estaban inversamente relacionadas con ese mismo riesgo.
En el trabajo han participado, además de los grupos de epidemiología molecular y genética y de carciogénesis epitelial del CNIO y del CIBERESP, un amplio número de instituciones españolas como el IMIM, el CREAL, los hospitales Ramón y Cajal de Madrid, General de Elche, Vall d’Hebron de Barcelona y el departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universitat Pompeu Fabra; además de diversas instituciones biomédicas de Estados Unidos.
Hasta ahora, el conocimiento de la etiología del cáncer pancreático exocrino (EPC) es escaso. El factor de riesgo mejor establecido es el humo del tabaco. Entre otros carcinógenos, el tabaco contiene cadmio, un metal pesado que estudios previos han asociado con el un mayor riesgo de padecer EPC. Este trabajo ha analizado la asociación entre niveles de oligomelementos en la uña del pie y el riesgo de desarrollar EPC.
Gut doi:10.1136/gutjnl-2011-301086




























