Los embarazos gemelares deben adelantar el parto a la semana 37 de gestación para reducir al mínimo los riesgos de muerte intrauterina

Los investigadores del CIBERESP David Arroyo y Javier Zamora, participantes en esta investigación.
CIBER | miércoles, 7 de septiembre de 2016

Los doctores Javier Zamora y David Arroyo, investigadores del CIBERESP en el IRYCIS del grupo de la Unidad de Bioestadística Clínica del Hospital Universitario Ramón y Cajal, han participado en una investigación colaborativa internacional en la que se analizan los riesgos de mortalidad perinatal en los embarazos gemelares según la edad gestacional.

Según los datos recogidos en este estudio, publicado en la revista British Medical Journal, el parto debería adelantarse a la semana 37 para reducir al mínimo la mortalidad intrauterina y neonatal. El estudio no encuentra evidencias para indicar el fin de la gestación antes de la semana 36.

 Es bien conocido que el riesgo de muerte fetal intrauterina es mayor en embarazos múltiples que en embarazos de un único feto. Con frecuencia, el momento del parto en los embarazos gemelares sin complicaciones se adelanta con el objetivo de prevenir esta mortalidad fetal intrauterina. A pesar de esta práctica habitual, no se conoce con certeza cuál es la edad gestacional óptima para inducir el parto para minimizar los riesgos para la madre y para los recién nacidos.

 Las recomendaciones actuales varían en cuanto al momento del parto electivo, oscilando entre las semanas 34 y 37 para el caso de embarazos monocoriales (ambos fetos comparten la misma placenta) y desde la semana 37 a la 39 en los embarazos bicoriales (los gemelos tienen dos placentas).

 En el trabajo publicado se analizaron los resultados de 32 estudios, realizados en los últimos 10 años, que incluyeron mujeres con embarazos no complicados de gemelos y en los que se comunicaban resultados de mortalidad intrauterina y neonatal (definida como aquella que ocurre en los primeros 28 días tras el parto) para diversas edades gestacionales posteriores a la semana 34.

 En conjunto, los estudios incluyeron 35.171 embarazos de gemelos (29.685 bicoriales y 5.486 monocoriales). Con la intención de minimizar los sesgos del estudio, los investigadores analizaron cuidadosamente tanto el diseño de los estudios incluidos en la revisión sistemática como su calidad metodológica y el riesgo de proporcionar resultados poco fiables.

 Los investigadores analizaron específicamente el equilibrio entre el riesgo de muerte fetal intrauterina de la actitud expectante frente al parto y el riesgo de muerte neonatal tras el parto a partir de las 34 semanas de gestación.

 Los resultados para los embarazos bicoriales mostraron que el riesgo de muerte fetal intrauterina se equilibraba con el riesgo de muerte neonatal hasta la semana 37 de gestación. Sin embargo, retrasar el parto una semana adicional (semana 38) producía en promedio 8,8 muertes por cada 1.000 embarazos por el incremento en el riesgo de muerte fetal intrauterina.

 En los embarazos monocoriales, el riesgo de muerte fetal parece ser mayor que el de la muerte del neonato tras el parto más allá de la semana 36 de gestación. Sin embargo, el menor número de embarazos recogidos de este grupo impiden hacer una recomendación firme sobre el momento óptimo del parto electivo en este grupo de embarazos monocoriónicos.

 Las tasas de morbilidad neonatal (incluyendo el síndrome de dificultad respiratoria, septicemia o convulsiones neonatales) y el ingreso en Unidades de Cuidados intensivos Neonatales se redujo de forma consistente con el aumento de la edad gestacional en ambos grupos.

 En base a estos cálculos, los investigadores sugieren que, para las mujeres con embarazos bicoriales de gemelos, el parto se debe considerar en la semana 37 de gestación “para prevenir un incremento significativo de las muertes intrauterinas asociadas a un manejo expectante comparado con el riesgo de muerte neonatal asociado con un adelanto del parto”. En los embarazos gemelares monocoriales, "no hay evidencia que apoye la decisión de adelantar de forma rutinaria el parto electivo antes de la semana 36”.

 Los autores señalan que el riesgo real de muerte fetal intrauterina al final del embarazo "podría ser superior a las estimaciones calculadas en el trabajo debido a las prácticas de planificación del momento del parto aplicadas a los embarazos múltiples”. En conclusión de los autores, “el estudio proporciona una revisión exhaustiva de las estimaciones que comparan el riesgo de muerte fetal y la mortalidad neonatal en diferentes edades gestacionales, información necesaria para la planificación del parto de los embarazos de gemelos sin complicaciones".

 Esta información, concluyen los autores, "complementará los continuos esfuerzos nacionales e internacionales orientados a reducir las tasas de muerte fetal y las complicaciones neonatales inesperadas en los bebés nacidos prematuramente".

 

Artículo de referencia:                   

Prospective risk of stillbirth and neonatal complications in twin pregnancies: systematic review and meta-analysis. Fiona Cheong-See et al. British Medical Journal. DOI:10.1136/bmj.i4353