El Programa de ‘Epidemiología y control de enfermedades crónicas’ representa la mejor investigación en este campo en nuestro país y la más ambiciosa

María José Sánchez Pérez, coordinadora del P1 CIBERESP
CIBER | martes, 31 de julio de 2018

El Programa de Investigación en ‘Epidemiología y control de enfermedades crónicas’ del CIBERESP surgió del reconocimiento de que los factores de riesgo y pronósticos de las principales enfermedades y problemas crónicos de salud son, en buena medida, comunes. El principal objetivo estratégico de este Programa es generar el mejor y mayor conocimiento científico para el control de las enfermedades crónicas (cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares…) que son, actualmente, las principales causas de mortalidad y de uso de servicios sanitarios, y un importante desafío de salud pública en España. Trasladar estos conocimientos a la práctica clínica y a la salud pública, y promover la investigación colaborativa son también retos que se marca el Programa. María José Sánchez Pérez es su coordinadora.

-¿Qué está aportando a la investigación y al abordaje de las enfermedades crónicas el hecho de contar con este Programa dentro de una estructura como la del CIBER y qué valoración hace del mismo?

-Este Programa del CIBERESP representa la mejor investigación epidemiológica en nuestro país y la más ambiciosa, orientada a mejorar la evidencia científica sobre los principales factores de riesgo y de pronóstico de las diferentes enfermedades crónicas y su impacto en la población general, así como en los servicios sanitarios, siempre con una clara visión de salud pública.

Por otro lado, una estructura como el CIBER nos ha permitido desarrollar algunos proyectos estratégicos colaborativos, como el estudio multicéntrico de casos y controles poblacional (estudio MCC-Spain) para investigar el papel de factores ambientales y su interacción con factores genéticos en la génesis de cánceres de alta incidencia (cáncer de mama, próstata, colorrectal y gastroesofágico...). En el estudio participan investigadores del CIBERESP en 11 comunidades autónomas de España (Cataluña, Madrid, Asturias, Navarra, País Vasco, Murcia, Cantabria, Andalucía, Valencia, Castilla y León) y está coordinado por Marina Pollán y Manolis Kogevinas.

El estudio MCC, con más de 10.000 participantes, ha confirmado la reducción de riesgo asociada al cumplimiento de las recomendaciones internacionales sobre dieta y ejercicio físico frente a los principales tumores, ha mostrado el efecto beneficioso de la dieta mediterránea en tumores menos estudiados (próstata y cáncer gástrico) y una posible relación entre los trihalometanos y el cáncer de mama.

-Una de las prioridades del Programa es el trasladar conocimiento de relevancia para el control de las enfermedades crónicas a la práctica clínica y a las políticas sanitarias, ¿cómo abordan este reto?

-Muchos de los grupos CIBERESP desarrollan sus tareas en ámbitos de la administración pública, lo que facilita la priorización de problemas y la traslación del conocimiento generado a la práctica clínica y a las políticas sanitarias.

-¿Qué otros subprogramas estratégicos se están desarrollado en el Programa, además del estudio MCC?

-Recientemente, se están desarrollando otras dos acciones estratégicas dentro del Programa de Enfermedades Crónicas del CIBERESP:

Por un lado, GenRISK, sobre el uso de marcadores de susceptibilidad genética para el diseño de estrategias personalizadas de cribado de enfermedades crónicas, que pretende compilar y analizar los biomarcadores genéticos como factores de riesgo útiles para definir acciones preventivas de salud, con la visión de crear una red española de estudios epidemiológicos con marcadores de susceptibilidad genética, tanto para fines de investigación como para su aplicación práctica en la prevención y la asistencia sanitaria. Este Subprograma está coordinado por Víctor Moreno.

La segunda acción estratégica es la ‘Vigilancia epidemiológica del cáncer en la población’, coordinada por Pablo Fernández y por mí, que pretende profundizar en el conocimiento de cómo el estatus socioeconómico de las personas modifica los resultados en salud en cáncer y su interacción con los factores pronósticos. A través de este subprograma, el CIBERESP contribuirá a potenciar la actividad investigadora de los registros de cáncer de población españoles con un objetivo claramente traslacional, contribuyendo con ello a aportar información de gran interés para el SNS, a la vez que permitirá consolidar una red de colaboración ya iniciada con la Acción Estratégica del Cáncer en 2007.

-¿Cómo articulan la colaboración con otras áreas temáticas del CIBER?

-Como he comentado anteriormente, uno de los objetivos del Programa es promover la investigación colaborativa, potenciando la colaboración científica multidisciplinar entre los diferentes grupos de investigación de este Programa, con grupos de investigación de otros Programas de CIBERESP y con grupos de otras áreas temáticas CIBER (cáncer, enfermedades respiratorias, salud mental,….). Por ello, este año en la Jornada Científica del CIBERESP se organizó una mesa redonda con 3 directores científicos de otras áreas CIBER, con la idea de establecer alianzas interCIBER.

Por otro lado, el CIBERESP ha presentado al ISCIII una propuesta ambiciosa de establecer una gran cohorte de 200.000 personas con muestras biológicas, similar a la de otros países colindantes, como una acción trasversal de utilidad para las otras áreas CIBER.

-Dentro del Programa, investigan sobre el papel de la dieta y otros estilos de vida en la prevención primaria del cáncer y otras enfermedades crónicas, ¿cuál es la participación del CIBERESP en el estudio EPIC?

-El proyecto EPIC es uno de los estudios epidemiológicos más importantes del mundo cuyo objetivo es investigar la relación entre dieta, estado nutricional, estilos de vida, factores ambientales y la incidencia de diferentes tipos de cáncer y otras enfermedades crónicas. Es un estudio de cohortes prospectivo, multicéntrico, que se inició en 1990, y en el que participan 23 centros de 10 países europeos (Alemania, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Noruega, Reino Unido y Suecia). La cohorte europea está formada por 521.000 personas, de las que 41.000 residen en 5 áreas españolas (Asturias, Granada, Guipúzkoa, Murcia y Navarra) y componen la cohorte EPIC- España. Aurelio Barricarte en Navarra, Miren Dorronsoro en Guipúzkoa, María Dolores Chirlaque en Murcia y yo, Mª José Sánchez, en Granada, lideramos desde el CIBERESP el proyecto EPIC en España.

El proyecto EPIC celebra este año su 25 Aniversario y es actualmente el estudio de referencia internacional sobre nutrición y cáncer, que está permitiendo dilucidar el papel de la dieta y estilos de vida, así como su interacción con determinados polimorfismos genéticos, en la etiología del cáncer. Sus resultados se han difundido a través de más de 350 publicaciones científicas en revistas indexadas.

Actualmente, se están desarrollando dos proyectos de investigación en el marco de EPIC-España, uno que estudia la asociación entre la exposición a bisfenol A y el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cánceres hormonodependientes, y otro que investiga la relación entre la hora y la distribución de ingesta de energía y macronutrientes (cronodieta) con la prevalencia de obesidad y el cambio de peso tras 18 meses de seguimiento y su relación con diferentes polimorfismos de los genes reguladores del reloj circadiano central, con el cronotipo (patrón de vigilia) y el patrón de sueño.

-Otro de sus campos de estudio se centra en la historia natural de la enfermedad cardiovascular, ¿qué investigaciones se están llevando a cabo en esta línea y cuál es su balance?

-El estudio ENRICA valora la frecuencia y distribución de los principales componentes de la historia natural de la enfermedad cardiovascular en España, incluyendo el consumo alimentario y otros factores de riesgo conductuales, factores de riesgo biológicos, daño precoz en órganos diana, y morbilidad diagnosticada.

Con el proyecto ENRICA, liderado por Fernando Rodríguez Artalejo, se está mostrando que los principales factores de riesgo cardiovascular (dieta no saludable, sedentarismo, obesidad, tabaco, presión arterial elevada, diabetes,...) también aumentan el riesgo de limitaciones funcionales (e.g., síndrome de fragilidad) y discapacidad en las personas mayores. Por tanto, se están proporcionando algunas claves para el envejecimiento saludable, que son muy relevantes por el gran envejecimiento de la población española.

-En el Programa también tienen en marcha una línea de investigación centrada en la epidemiología y prevención de las lesiones por tráfico…

-Efectivamente, el CIBERESP está trabajando en la epidemiología y prevención de los accidentes de tráfico, que en la actualidad constituyen uno de los principales problemas de salud pública. Se están llevando a cabo diferentes estudios sobre la movilidad en ciclistas a través del empleo de smartphones, y sobre la prevención de la accidentalidad por tráfico en ancianos desde las consultas de Atención Primaria de Salud. Las personas con más de 65 años registran las mayores tasas de letalidad por accidentes de tráfico. Son múltiples los factores que están detrás de estas altas cifras, entre ellos, los más comúnmente asociados a un mayor riesgo de accidente en esta población son el deterioro cognitivo propio de la edad, la pluripatología y el consumo de fármacos que tales patologías comportan y que interfieren en la conducción segura.