Un estudio liderado por Gisela Mezquida, Àlex G. Segura, Anaid Pérez Ramos, Clemente García Rizo y Miquel Bioque, del grupo de investigación en Esquizofrenia del Clínic-IDIBAPS y miembros del CIBERSAM, ha identificado asociaciones entre el perfil genético relacionado con el autismo y determinados rasgos autistas y síntomas negativos en personas con un primer episodio psicótico. Los resultados, publicados en la revista European Neuropsychopharmacology, aportan nuevas evidencias sobre la complejidad biológica de la esquizofrenia y podrían contribuir, en un futuro, a identificar de forma más precisa los perfiles clínicos desde las fases iniciales de la enfermedad y facilitar estrategias terapéuticas personalizadas.
Los rasgos autistas y los síntomas negativos son frecuentes en los trastornos del espectro de la esquizofrenia y pueden aparecer desde el primer episodio psicótico. Estas manifestaciones incluyen dificultades en la interacción social y la comunicación, conductas restringidas o repetitivas, disminución de la expresividad emocional, apatía o pérdida de motivación. Su coexistencia y solapamiento clínico dificultan el diagnóstico, el pronóstico y la planificación terapéutica, con un impacto relevante en la evolución clínica y el funcionamiento cotidiano de los pacientes.
El estudio, de carácter longitudinal y multicéntrico, en que han participado diversos grupos de CIBERSAM, ha analizado a 203 personas con un primer episodio psicótico. El equipo investigador evaluó diferentes manifestaciones clínicas relacionadas con los rasgos autistas y los síntomas negativos mediante escalas estandarizadas y las relacionó con medidas que tienen en cuenta muchas variantes genéticas asociadas al trastorno del espectro autista, la esquizofrenia, el rendimiento cognitivo y el nivel educativo. También exploró indicadores genéticos relacionados con procesos biológicos clave, como el neurodesarrollo, la función sináptica, la respuesta inmunitaria, la apoptosis o la regulación endocrina y las relacionó con las manifestaciones clínicas.
Los resultados muestran que los rasgos autistas y los síntomas negativos no constituyen dimensiones homogéneas, sino que algunos de sus componentes pueden tener bases genéticas parcialmente diferenciadas. En particular, los investigadores observaron que una mayor carga genética asociada al trastorno del espectro autista se relacionaba de forma consistente con una mayor presencia de conductas restringidas y repetitivas, tanto en la evaluación inicial como al cabo de un año de seguimiento.
"Nuestros resultados sugieren la importancia de analizar los síntomas autísticos y negativos con mayor precisión. Al separarlos en diferentes categorías en función de las manifestaciones clínicas, observamos patrones genéticos que no se detectan cuando se consideran únicamente las categorías clínicas globales”, explica Gisela Mezquida primera autora del trabajo.
El estudio, financiado por el Instituto de Salud Carlos III y CIBERSAM, también apunta, de forma exploratoria, que algunas vías biológicas relacionadas con el neurodesarrollo, la función sináptica y la regulación inmunitaria podrían estar implicadas en determinados rasgos autistas y síntomas negativos. No obstante, los autores subrayan que estos resultados deben validarse en muestras más amplias e independientes antes de poder trasladarse a la práctica clínica.
Según Àlex G. Segura y Miquel Bioque, colíderes del estudio, "este trabajo refuerza la idea de que la psiquiatría del futuro debería combinar información clínica, genética y biológica para identificar subgrupos de pacientes con necesidades específicas". Y añade que "una mejor estratificación desde el primer episodio psicótico podría ayudar a diseñar intervenciones más personalizadas y potencialmente más eficaces".
Aunque estos hallazgos no tienen todavía una aplicación clínica inmediata, aportan nuevas evidencias sobre la complejidad biológica de la esquizofrenia y representan un paso más hacia una psiquiatría de precisión.
Artículo de referencia
G. Mezquida, A. Perez-Ramos, N. Guasch-Capella, M.F. Forte, M. Parellada, S. Amoretti, M. Serra-Navarro, J. Galvañ, M.J. Cuesta, A. Mané, E. De la Serna, M. Mitjans, M. Bioque, C. García-Rizo, A.G. Segura, Acronym PEPs Group. The genetic architecture of autistic traits and negative symptoms in non-affective first-episode psychosis: an exploratory longitudinal study. European Neuropsychopharmacology. https://doi.org/10.1016/j.euroneuro.2026.112859