El acompañamiento a personas desempleadas en un programa de reinserción laboral mejora su salud mental y emocional

ASPB | viernes, 6 de julio de 2018

La salud mental y el bienestar emocional de las personas en una situación de paro de larga duración mejora notablemente en caso de que reciban un acompañamiento personalizado durante su proceso de reinserción laboral. Así lo ha constatado una investigación científica que han desarrollado investigadores del CIBERESP del grupo que lidera Carme Borrell en la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y Barcelona Activa, la agencia municipal de promoción de empleo y emprendiduría. La investigación se ha centrado en el programa Trabajo en los Barrios y ha comparado indicadores referidos a las personas participantes en ese proyecto en el momento de inscribirse y un año después de hacerlo.

El objetivo del programa Trabajo en los Barrios (Treball als Barris), que cuenta con la financiación del Servicio de Ocupación de Cataluña (SOC), es mejorar la empleabilidad y favorecer la reinserción sociolaboral de personas que se encuentran en una situación de desempleo. Hasta un 41% de los hombres y el 47% de las mujeres que participaron en el estudio científico habían encontrado trabajo después de enrolarse en el programa pero, más allá de las tasas de empleo, las cifras demuestran que la mejora de su salud mental y emocional es aún mayor y tiene efectos positivos incluso en aquellos casos en los que la situación de paro se prolonga.

El estudio ha evaluado científicamente los efectos del programa en la salud y la calidad de vida de los participantes entre 2015 y 2017, personas que ya en el momento inicial presentaban un riesgo de mala salud mental que dobla al del resto de personas desempleadas en Barcelona. Para ello se realizaron dos análisis diferentes. El primero midió la salud mental y la salud general de las personas participantes antes de entrar al programa mediante una encuesta y, por segunda vez, un año después de inscribirse. En total participaron 696 personas y, en el caso de la salud mental, se utilizó el cuestionario internacional de Golberg, que consta de 12 preguntas. El segundo de los estudios, más exhaustivo y que se centró en 50 personas, se basó en la técnica del concept mapping, con la que se obtienen las experiencias y percepciones que tienen las personas usuarias sobre los cambios experimentados durante su paso por el programa, en su salud y en su calidad de vida.

Mejora a varios niveles

De acuerdo con los resultados, la mejora en la salud mental después de pasar por Trabajo en los Barrios es evidente tanto en hombres como en mujeres, aunque es más acentuada en aquellas personas que han encontrado trabajo, las que también enfatizan sus capacidades técnicas adquiridas y una mejora en la red social. Así, se ha podido observar una disminución notable en el riesgo de mala salud mental, que pasa del 61% al 27% en el caso de los Hombres, y del 73% al 34% en el caso de las mujeres. La mejora va más allá, como demuestra que también se reduce el porcentaje de personas que consumen medicamentos como tranquilizantes o antidepresivos: del 20,8% al 12,7% en el caso de los hombres y del 28,2% al 17, 3% en el caso de las mujeres.

En relación a cómo se logra esa mejora en la salud, las personas participantes en el programa han manifestado que consiguieron reducir el estrés, mejorar su red social y aumentar sus conocimientos en la búsqueda de empleo, el uso de nuevas tecnologías y derechos laborales, y expresaron igualmente que sentían que recibían apoyo y acompañamiento que mejoraba su situación previa. Igualmente, el equipo técnico del programa también manifestó que había observado una mejora de la confianza, la autoestima y el empoderamiento en estas personas. El equipo de investigación de la ASPB advierte, sin embargo, que la situación de precariedad laboral general puede hacer disminuir los efectos positivos de este programa.

El programa Trabajo en los Barrios comenzó a implantarse hace 10 años en los territorios designados por la Ley de Barrios de Cataluña. Actualmente, en Barcelona se lleva a cabo en los barrios de Besòs-Maresme, Bon Pastor, Baró de Viver, la Bordeta, La Marina del Port, Poble Sec, Roquetes, Santa Caterina, Sant Pere i la Ribera, la Barceloneta, Raval Sud, torre Baró, Ciutat Meridiana y Trinitat Vella. El proyecto pone a disposición de las personas en paro nueve localizaciones de orientación laboral desde las que se les ofrece asesoramiento personalizado, acciones de búsqueda de empleo, y formación para la cualificación profesional en diversos sectores. Se incluyen también prácticas en empresas e intermediación laboral orientada a optar a ofertas de empleo.

En el marco del proyecto, en el año 2017 se atendió a más de 1.900 vecinos y vecinas, de las que 756 encontraron un trabajo durante su paso por el programa. Más de 250 personas participaron en acciones de coaching laboral, 524 personas realizaron actividades de alfabetización digital y TIC, y más de 100 obtuvieron formación profesionalizada. El perfil de las personas atendidas es en un 52% de hombres y un 48% de mujeres; en un 45% de edades superiores a 40 años, un 42% con estudios primarios, en un 57% persones paradas de larga duración y en un 69% individuos que no perciben ninguna prestación económica.

La investigación ha sido financiada parcialmente por RecerCaixa y el CIBERESP.