Ministerio de Ciencia e Innovación

INMA: «Posición socioeconómica, contexto familiar y desarrollo cognitivo infantil»

Proyecto INMA | miércoles, 17 de abril de 2024

Un nuevo estudio de las cohortes de Gipuzkoa y Valencia del estudio INMA refleja cómo la posición socioeconómica, (especialmente la clase social) y el contexto familiar (especialmente la estimulación cognitiva, la gestión del estrés y el perfil parental), se relacionan con puntuaciones más bajas en el test que evalúa el desarrollo cognitivo.

El desarrollo cognitivo es el crecimiento y maduración de los procesos de pensamiento. Se trata de una evolución continua que, según la psicología evolutiva de Jean Piaget, comienza con la etapa sensoriomotora (desde el nacimiento hasta aproximadamente los 2 años de edad) y finaliza con la etapa de operaciones formales (de los 11 a los 15-20 años), caracterizada por el inicio del pensamiento abstracto y por el uso y contraste de hipótesis. La posición socioeconómica aumenta las diferencias en el desarrollo cognitivo infantil. Ésta tradicionalmente se ha estimado a través de la clase social, el nivel educativo o la situación laboral. Además de la influencia de la posición socioeconómica, los eventos que ocurren dentro del contexto familiar de forma estable podrían influir en el desarrollo cognitivo, como por ejemplo el hábito de comer juntos compartiendo vivencias, o relajarse con un cuento en la cama antes de dormir.

El trabajo recién publicado analizó el papel de la posición socioeconómica, medida a través de diversos indicadores, en el desarrollo cognitivo evaluado entre los 7 y los 11 años, estudiando el papel del contexto familiar como potencial mediador. Se evaluaron indicadores de la posición socioeconómica durante el embarazo (clase social familiar, educación de los padres, empleo y renta disponible) y a los 7 (Gipuzkoa) y 11 (Valencia) años (Riesgo de Pobreza o Exclusión Social (AROPE)). El contexto familiar y el desarrollo cognitivo se midieron con la Escala de Evaluación Familiar Haezi-Etxadi 7-11 (HEFAS 7-11) y las Raven’s Colored Progressive Matrices (Raven’s CPM), respectivamente.

La variable de posición socioeconómica que mejor se relacionó con desarrollo cognitivo fue la clase social familiar, mostrando que aquellos hogares pertenecientes a clases sociales más bajas tenían hijos e hijas que obtenían menor puntuación cognitiva. Los indicadores de la posición socioeconómica se relacionaron con subescalas del contexto familiar, en particular aquellas relativas a la estimulación cognitiva, el estrés de las madres y padres y la crianza de los hijos e hijas. Esto indicó que los hogares con posiciones más desfavorecidas, presentaron también peores puntuaciones en las escalas de contexto familiar. En este estudio se encontró que parte de la relación entre clase social y desarrollo cognitivo estaba explicada por el contexto familiar. Cuando se tuvieron en cuenta las subescalas por separado, influyeron entre un 5 y un 11% en la relación, mientras que el porcentaje fue de un 12% cuando se tuvieron en cuenta en su conjunto.

Tanto la posición socioeconómica como el contexto familiar contribuyen al desarrollo cognitivo infantil. Las políticas igualitarias y los programas de crianza positiva podrían contribuir a mejorar el desarrollo cognitivo de los niños y niñas.

Referencia:

González L, Popovic M, Rebagliato M, Estarlich M, Moirano G, Barreto-Zarza F, Richiardi L, Arranz E, Santa-Marina L, Zugna D, Ibarluzea J, Pizzi C. Socioeconomic position, family context, and child cognitive development. Eur J Pediatr. 2024 Mar 14. doi: 10.1007/s00431-024-05482-x. Epub ahead of print.  https://link.springer.com/article/10.1007/s00431-024-05482-x