Es importante hacer llegar el mensaje de que la obesidad también aumenta el riesgo de cáncer

Marina Pollán, IP grupo 07 del CIBERESP (Grupo Epidemiología Ambiental y Cáncer) en el Instituto de Salud Carlos III
CIBER | lunes, 5 de diciembre de 2016

Marina Pollán ha tomado recientemente el relevo de Gonzalo López Abente al frente del grupo del CIBERESP en el Grupo de Epidemiología Ambiental y Cáncer del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III. Las actividades de este equipo cubren un amplio rango de temas en investigación etiológica de diferentes formas de cáncer. Este grupo está considerado referente nacional en el estudio de la distribución espacial y temporal de la mortalidad por cáncer y ha impulsado estudios de monitorización de la situación del cáncer que sustentan el sistema de vigilancia epidemiológica de esta enfermedad. Además, desarrollan una importante línea de trabajo centrada en el cáncer de mama, pionera en el estudio de la densidad mamográfica como marcador de riesgo en este cáncer.

- Su equipo tiene una importante línea de investigación centrada en el cáncer de mama, ¿cuál es la situación epidemiológica del cáncer de mama en España?

-España tiene una incidencia media-baja de cáncer de mama respecto a otros países europeos y muy baja mortalidad, lo que ya en sí mismo demuestra que el sistema sanitario está funcionando bien. Tenemos programas de detección precoz implantados en todas las CCAA y pese a la controversia generada recientemente sobre el problema del sobrediagnóstico/sobretratamiento, no cabe duda de que la detección temprana facilita la supervivencia y permite tratamientos menos agresivos. A pesar de todo esto, el cáncer de mama sigue siendo un problema muy importante de salud pública, y por eso nos interesa particularmente insistir en aquellos aspectos modificables que reduzcan la probabilidad de padecerlo.

- ¿Cuáles son los principales desafíos para la investigación en este campo?

-Un desafío importante es la extensa latencia de determinadas exposiciones. Sabemos que hay etapas de la vida especialmente vulnerables (el periodo intraútero, los primeros años de vida). Eso hace difícil estudiar determinadas exposiciones porque se requiere contar con cohortes seguidas durante toda la vida, cohortes que ya están en marcha, por cierto, y seguro proporcionarán mucha información. Otro desafío importante es la valoración de exposiciones ambientales que pueden influir en el desarrollo de este tumor. Utilizamos biomarcadores para algunas de estas exposiciones, pero la vida media de los biomarcadores en general tampoco refleja la exposición en los momentos de mayor vulnerabilidad, que es cuando el tejido mamario está proliferando.

- ¿Cuentan con suficientes recursos para la investigación?

-Claramente no. Tradicionalmente se ha considerado la investigación epidemiológica como una parte poco importante de la investigación en general. En muchos ámbitos se tiene la idea de que los estudios epidemiológicos son más baratos y sencillos, y esto es un error. A este sesgo hacia la investigación básica de los organismos nacionales, y a la investigación clínica, promovida principalmente por la industria, se une ahora la crisis, y su repercusión en la financiación.

- ¿Cuáles han sido sus principales aportaciones en este tema y su trabajo actual al respecto?

-Creo que respecto al cáncer de mama nuestro grupo ha sido pionero en el estudio de la densidad mamográfica como fenotipo marcador de riesgo de este tumor. Además hemos cuantificado el efecto de la densidad, un rasgo medible en las mamografías, sobre el riesgo de desarrollar un tumor de mama tanto en mujeres de la población general, como en mujeres portadoras de BRCA1 y BRCA2. También hemos identificado una nueva variante genética relacionada con la densidad mamográfica. Respecto a factores de riesgo modificables, hemos analizado los patrones de dieta presentes en nuestra población y su relación con el riesgo de alta densidad mamográfica y con el riesgo de cáncer de mama. Estas aportaciones han sido posibles gracias a la colaboración con muchos grupos dedicados al diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, como la red de programas de detección precoz de cáncer de mama, las unidades de consejo genético y los servicios de oncología médica, además de la colaboración con otros epidemiólogos.

- ¿En qué ha mejorado la investigación en este tipo de cáncer el contar con una estructura como el CIBER?

-El CIBER nos permitió en su día aunar esfuerzos con los grupos involucrados en los registros poblacionales de cáncer para estudiar la evolución de la incidencia de los principales tumores. También gracias a CIBERESP existe MCC-Spain, donde estudiamos los principales factores de riesgo de los tumores más frecuentes, incluido el cáncer de mama. Contar con un gran número de investigadores con intereses y conocimientos distintos nos está permitiendo generar nuevo conocimiento sobre exposiciones tan dispares como los disruptores endocrinos, el trabajo nocturno, la exposición a contaminantes en agua de bebida, uso de medicamentos, la susceptibilidad genética, etc.

- Una de sus investigaciones, corroborada después por el estudio PREDIMED, apuntaba al efecto protector de la dieta mediterránea sobre el cáncer de mama, ¿es esta conclusión extensible a otros tipos de cáncer?

-Pues parece que sí. Es algo en lo que estamos trabajando en este momento.

- ¿Hay todavía un margen claro de mejora en las terapias del cáncer de mama?

-Sí, decididamente sí, aunque no soy oncóloga, la llegada de los tratamientos dirigidos a dianas moleculares supone un avance importante para muchos tumores. Tratar alteraciones específicas y no destruir células con tratamientos poco específicos supone otra manera de combatir el cáncer que es posible gracias al conocimiento de vías y dianas moleculares que no existía hace años.

- ¿Cómo está mejorando el pronóstico en los últimos años?

-Diagnosticar pronto y tratar bien se traduce en un aumento progresivo de la supervivencia y seguramente seguirá mejorando, siempre que los tratamientos adecuados estén disponibles.

- ¿Pueden mejorarse los programas de prevención?

-En prevención primaria no tenemos programas de prevención. Creo que es importante hacer llegar el mensaje de que la obesidad también aumenta el riesgo de cáncer. No sólo de cáncer de mama, sino de muchos otros tumores. La población general sabe que fumar produce cáncer, pero no es tan consciente del efecto de la obesidad. Respecto a prevención secundaria, los programas de diagnóstico precoz en nuestro país están coordinados y funcionan bien, algunos excepcionalmente bien, y deberían servir de modelo para todos. Por otra parte, en este momento se discute si el diagnóstico precoz tiene que ser igual para todas las mujeres y posiblemente en un futuro veamos esquemas de cribado adaptados al riesgo de cada mujer.

- Si le estuviera haciendo esta entrevista dentro de diez años, ¿tendríamos un nuevo titular sobre el cáncer de mama?

-Pues no lo sé… Me gustaría no ver un titular diciendo que el creciente número de obesos en la población se traduce en un aumento del número de casos de cáncer, incluido el cáncer de mama. Volviendo esto en positivo, tal vez el titular fuese que “la reducción de la prevalencia de obesidad y sedentarismo explican el descenso observado en la incidencia del cáncer de mama y de otros tumores relacionados con estos dos factores de riesgo”.

- Acaba de tomar el relevo del Dr. López-Abente al frente del Grupo de Epidemiología Ambiental y Cáncer, ¿qué retos se marca para esta nueva etapa al frente de este equipo?

-El principal reto, supongo que compartido con el resto de grupos, es mejorar la cantidad y calidad de nuestro trabajo para que podamos contar con la financiación necesaria para mantener a las personas contratadas. Ellas son parte importante del grupo y su continuidad es para nosotros una prioridad. Lo mejor de nuestro grupo es la gente, parece una obviedad pero es absolutamente cierto. Yo me siento muy orgullosa de contar con el saber y la creatividad de mis compañeros, es un lujo trabajar con ellos.

- ¿Cuáles son los principales proyectos en los que está trabajando el grupo actualmente?

-Nuestra misión, compartida con investigadores de otros grupos de CIBERESP, es proporcionar información relevante sobre la epidemiología del cáncer en nuestro país y sus determinantes. Tenemos tres grandes líneas de trabajo: 1) monitorización de la situación de la mortalidad por cáncer en España, 2) Estudio de factores de riesgo ambientales, ocupacionales y ligados a estilos de vida, y 3) Algunas pinceladas en epidemiología molecular, incorporando estudios de biomarcadores de exposición, de efecto precoz y de susceptibilidad, como los estudios de polimorfismos genéticos. Respecto al estudio de la mortalidad por cáncer en nuestro país, es una iniciada y liderada por el Dr. López-Abente y en este sentido creo que puedo decir que somos un referente nacional. Las otras líneas están integradas por estudios epidemiológicos llevados a cabo gracias a la colaboración con otros grupos y con otros profesionales en la mayor parte de los casos. Un ejemplo importante para nosotros es MCC-Spain, estudio del que ya se ha hablado aquí y que coordinamos el Dr. Manolis Kogevinas y yo. En ese estudio colaboran muchos grupos de CIBERESP y constituye en este momento una de las líneas de trabajo más activas también en nuestra unidad.

- ¿Qué nuevas iniciativas de investigación se plantean?

-Ideas tenemos muchas, aunque este es un momento difícil para poner algunas de ellas en marcha. Por el momento nos gustaría ser capaces de llevar a buen puerto los estudios que tenemos entre manos y cumplir con nuestros compromisos actuales. En un futuro, a mí personalmente me gustaría trabajar de forma más multidisciplinar, integrando en los proyectos investigadores básicos, clínicos y por supuesto epidemiólogos. Es difícil, pero creo que los mejores proyectos saldrán de un trabajo colaborativo en el que exista más interrelación.

Para finalizar esta entrevista me gustaría dar las gracias a todos los grupos de CIBERESP con los que colabora nuestro grupo. Son bastantes, así que para nosotros CIBERESP es un verdadero espacio de colaboración.