Lucy Anne Parker: "Queremos entender por qué las soluciones que tenemos no se implementan en la práctica en ciertos contextos"

viernes, 31 de mayo de 2019

El grupo del CIBERESP en la Universidad Miguel Hernández de Elche (IP Blanca Lumbreras) desarrolla una importante línea de trabajo en el ámbito de la Salud Global. En este campo centra su trabajo la investigadora Lucy Anne Parker, con el foco puesto en explorar la implementación de acciones de salud pública para la prevención de enfermedades no transmisibles en países de renta baja o media. “Queremos entender por qué las soluciones basadas en evidencia que ya tenemos no suelen ser implementadas con éxito en la práctica en ciertos contextos”, explica. En este ámbito, el Consejo Europeo de Investigación acaba de otorgarle una ERC Starting Grant para el estudio de la prevención y manejo de la diabetes en regiones de bajos recursos. “Más del 75% de las personas con diabetes en el mundo vive en un país de renta baja o media, pero la evidencia sobre cómo prevenir y manejar la enfermedad viene principalmente de países de renta alta”, puntualiza.

-El Consejo Europeo de Investigación le ha otorgado una ERC Starting Grant para el estudio de la prevención y manejo de la diabetes en regiones de bajos recursos, ¿en qué consiste este proyecto?

-Es un proyecto de 5 años de duración y estudia el proceso de contextualización de recomendaciones de salud pública a entornos con bajos recursos. Tiene 2 pilares principales. Por un lado, la prevención primaria con políticas públicas saludables. Utilizaremos una combinación de métodos cuantitativos y cualitativos para analizar la relevancia contextual y la aplicabilidad de una muestra de políticas públicas destinadas a promover dietas saludables y aumentar la actividad física. Por otro lado, analizaremos la atención recibida por una cohorte de pacientes diabéticos, trabajando con la población, con los trabajadores sanitarios y con decisores políticos para incorporar su visión y diseñar estrategias para fortalecer el sistema de salud. Como resultado final del proyecto, vamos a desarrollar un kit de herramientas que faciliten la contextualización de recomendaciones para la prevención de diabetes a otros entornos.

-¿Qué retos supone el diseño de programas efectivos de prevención de la diabetes tipo 2 en países o regiones con bajos recursos?

-La idea primordial del proyecto es entender cómo acciones que ya sabemos que funcionan pueden ser aplicadas en la práctica, y cómo podemos adaptarlos a los diferentes contextos donde viven los diabéticos. Hoy en día se estima que más de 75% de las personas con diabetes en el mundo vive en un país de renta baja o media, pero la evidencia sobre cómo prevenir y manejar la enfermedad viene principalmente de países de renta alta. Suponemos que para su aplicación exitosa se requiere cierta contextualización. Entonces, queremos escuchar y colaborar con actores locales para estimular innovaciones en el sistema de salud más apropiadas a estos contextos. De esta manera, nos acercamos a la investigación más participativa en la cual es la población que vive en las regiones donde realizamos la investigación quien promueve las soluciones.

-¿Cuáles son los mayores desafíos para el tratamiento de las personas que sufren diabetes en estas áreas?

-Los primeros años vamos a tratar en detalle esta cuestión. Realizaremos parte del estudio en una zona rural remota de difícil acceso a los centros de salud. Pero también vamos a trabajar en la capital, en un barrio urbano humilde donde el acceso geográfico no es un gran problema pero otros tipos de barreras puedan dificultar el tratamiento crónico de la enfermedad. Y si consideramos el manejo y control no medicamentoso, debemos reconocer que hay otros factores más estructurales que dificultan el buen control de la enfermedad, por ejemplo, si se puede comprar una botella de bebida azucarada de 3 litros más barata que el agua.

-¿Qué aportan este tipo de estudios al desarrollo de políticas de salud efectivas?

-En el tercer año del estudio, hemos introducido una campaña de abogacía en la cual transformaremos los resultados de la investigación en un formato más amigable para decisores políticos. Queremos enmarcar los mensajes de una manera que quede clara su implicación y sugiera posibles soluciones. Entre otras cosas, prepararemos una serie de vídeos cortos en los cuales los participantes contarán sus historias personales. Esperamos que el dialogo creado durante la campaña y durante todo el proceso de investigación ayudará a encadenar cambios en los modelos de atención a diabetes y la adopción de nuevas acciones políticas.

-Centrándonos ya en el trabajo del grupo del CIBERESP en la Universidad Miguel Hernández en su conjunto, ¿cuáles son las principales líneas de trabajo que centran sus investigaciones?

-La verdad somos un grupo bastante heterogéneo y tenemos varias líneas de trabajo, aunque se podía considerar que como tema central la disminución de desigualdades en salud. De forma muy general nuestras líneas principales son epidemiología clínica, políticas de salud y salud global. 

-Una de sus líneas de actuación se centra en el estudio de la epidemiología de diversas enfermedades de cara a generar opciones para su prevención y control, especialmente en poblaciones vulnerables, ¿qué contribuciones tiene el grupo en este campo?

-Algunos miembros del grupo hemos trabajado con población vulnerable en Brasil. En un estudio en el sudeste del estado de Bahía, segunda región con más prevalencia de lepra a nivel mundial y con grandes déficits de atención sanitaria, identificamos que la falta de seguimiento médico después de finalizar el tratamiento farmacológico agrava la severidad de la discapacidad en estos pacientes perpetuando el ciclo de pobreza en el que muchos de ellos se hallan inmersos. También con Brasil, tenemos la visita de Danilo Borges Paulino, estudiante del Convenio de Doble Titulación de Doctorado entre la Universidad de São Paulo y la UMH. Su tesis doctoral analiza la dinámica de las relaciones familiares y su impacto en la salud de las personas transgénero y transexuales. Los resultados contribuirán al desarrollo de acciones en Salud Pública para esta población vulnerable y sus familias. Por otra parte, cuando tengo la oportunidad, colaboro con Médicos sin Fronteras en los equipos de emergencia respondiendo a brotes epidémicas en poblaciones muy vulnerables. Por ejemplo, realizamos investigación sobre el uso de una dosis única de la vacuna oral de cólera en respuesta a un brote en Sudán del Sur.

-Otra línea de trabajo del grupo se centra en la evaluación de pruebas diagnósticas y de detección precoz, ¿qué investigaciones desarrollan en este campo?

-Tenemos bastante actividad en esta línea. Actualmente, tenemos un proyecto FIS dirigido por nuestra jefa de grupo Blanca Lumbreras sobre la adecuación de las peticiones del antígeno prostático sérico (PSA), factores asociados a la presencia de falsos negativos y positivos e impacto en la salud del paciente. Por otra parte, la investigadora María Pastor dirige un proyecto FIS sobre la validación de un modelo predictivo de malignidad de un nódulo pulmonar solitario y supervivencia tras cinco años de seguimiento.

-Evalúan también cuestiones de calidad asistencial, ¿cuáles considera los principales retos en este campo?

-Jesús Aranaz, investigador de nuestro grupo y Jefe de Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública, Hospital Universitario Ramón y Cajal, es la persona que lidera esta línea de investigación. Uno de los principales retos se centra en la identificación y prevención de los efectos adversos que se producen en la práctica clínica, y donde el doctor Aranaz es pionero en España.

-¿Y en lo relativo a las políticas de salud y buen gobierno de la sanidad?

-Esta línea de trabajo, liderado por Ildefonso Hernández, tiene por objeto indagar en las formas más eficientes de conseguir que los conocimientos de salud pública se transformen en políticas públicas que mejoren la salud de la población. No olvidemos que una parte de la acción profesional de salud pública consiste en la defensa de la salud desarrollando abogacía por la salud e incidencia política. Nuestra investigación en este campo nos ha conducido a interesarnos en ámbitos que consideramos clave para el avance de la salud pública, tal como el buen gobierno de la salud, los determinantes comerciales y corporativos de la salud, la ética de salud pública o las influencias indebidas en la ciencia, la práctica y la política de salud.